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Ciencia Ficción

Sol de otro mundo

Sol de otro mundo

Es de admirar la valentía con que algunos nuevos escritores se enfrentan a su primera obra. Uno pensaría que lo lógico sería escribir una obra sencilla donde se reflejaran las cualidades técnicas del autor y donde éste cogiera confianza para embarcarse con retos más difíciles, pero Jaime Santamaría coge como se dice vulgarmente "el toro por los cuernos" y plantea su primera novela como una trilogía, o sea como una historia compleja a desarrollar en tres libros. No es una tarea fácil pues hace falta encontrar un equilibrio entre la información que el autor nos quiere transmitir y el entretenimiento propia de la obra, y este equilibrio hace falta repartirlo equitativamente durante tres libros. Espero que esta breve crítica sirva para animar a Jaime Santamaría a seguir escribiendo, indicando los puntos fuertes y débiles de ésta, su primera novela: Sol de Otro Mundo.

Para empezar, hay que tener en cuenta que tenemos ante nosotros una obra introductoria al universo creado por Santamaría. La trilogía completa se titula Escena Final y nos abre las puertas a la aventura pura y dura de los Space Opera más clásicos: Siglos después de que una catástrofe biológica disminuyera de manera significativa la población de la Tierra, la sociedad terrestre se ha recuperado y empieza la exploración seria del Sistema Solar. Pero una especie de agujero de gusano imprevisible envía a Michael Smith, piloto aeroespacial, a otra parte del Universo donde se encontrará con otros humanos que han desarrollado una sociedad extrañamente parecida a la nuestra, pero con las particulares diferencias de su sistema solar. A partir de aquí, nuestro protagonista pasará por diversas situaciones, algunas muy tópicas, otras bastante innovadoras, para descubrir dónde está y qué le ha pasado a la expedición anterior que también fue succionada por el agujero de gusano y en la cual viajaba su padre.

Los personajes que aparecen en la obra son relativamente escasos, al menos los principales, de manera que el autor tiene tiempo y espacio para describirlos y para presentarlos debidamente. Eso se consigue en parte pero creo que habría que incidir más en la caracterización de estos personajes principales. Los secundarios, en cambio, con pocas pinceladas quedan mejor definidos. El hecho que nuestro piloto perdido muestre básicamente fascinación por el mundo que lo acoge y que casi no se preocupe de como regresar o en sus familiares y amigos nos da la idea de que el autor ha primado más la situación y descripción física del planeta que los sentimientos y preocupaciones de los protagonistas. En una obra ambiciosa como ésta no se deben olvidar los detalles de la personalidad de los personajes... a menudo acaban resultando cruciales para que el lector alcance la complicidad óptima con estos y de paso con la propia novela.

Santamaría nos ofrece, pues, una combinación de aventura y misterio, que no se verá completada hasta la finalización de la trilogía. A favor suyo tiene la creación de un universo nuevo, que va moldeando a su gusto y del que nos da la información precisa para mantenernos atentos a los acontecimientos. La trilogía parece bastante ambiciosa y cosa muy importante: Es coherente en todo momento, de manera que notamos cómo el autor tiene una planificación argumental muy trabajada. Aunque espero que el autor salga airoso de explicarnos algunos de los misterios que componen la novela, como el hecho de la existencia de humanos en otra galaxia y la presencia de costumbres tan parecidas a las nuestras, o los toques fantásticos que ha insinuado en algunos párrafos.

Sol de Otro Mundo es una más que interesante aproximación a la trilogía Escena Final a pesar de sufrir algunos problemas de ritmo: La novela es a veces excesivamente descriptiva cosa que ralentiza su lectura. Eso en parte es normal debido a su carácter introductorio y al hecho de desarrollarse en un lugar desconocido para nosotros pero creo que a veces el autor peca de querer ser demasiado metódico en algunos aspectos mientras que olvida un poco la línea de acción principal hasta el punto que llegas al final de la novela y tienes la sensación que han pasado "pocas cosas".

Santamaría ha demostrado ser capaz de plantear y ejecutar un argumento coherente y en cierta manera cautivador, y eso ya es mucho. La ligera falta de dinamismo, seguro se verá reparada en la segunda parte de la novela donde se prevé el desarrollo del verdadero nudo argumental. Poca cosa puedo recomendar al autor, cómo no sea que se suelte más, que saque de dentro su soltura, pues a veces parece que el argumento de tan ambiciosa obra le arranque espacio a la fluidez de un estilo propio que se entrevé en muchos momentos ...

Una opera prima más que aceptable y bastante trabajada que dependiendo cómo la desarrolle el autor en el segundo volumen, Falso poder, podría acontecer toda una sorpresa para el fandom y un claro ejemplo de lo que son capaces de ofrecernos los nuevos autores de los nuestro género favorito.

El Hombre en el castillo

El Hombre en el castillo Dick tiene la capacidad innata de desconcertar. Conmigo ya lo consiguió en Ubik pero ahora lo ha repetido. es claro que que quizás eso se debe al hecho de que me esperaba algo diferente de esta ucronia y eso en definitiva es culpa mía.

Las ucronías me han atraído siempre pero he leído pocas. Creo que es una rama de la ciencia-ficción que puede explotarse desde muchas vertientes, desde muchos ángulos y eso mismo es lo que Dick hace en esta obra. Lo que pasa es que yo me esperaba una historia con trasfondo político sobre lo que hubiera pasado si los nazis hubieran ganado la 2ª Guerra Mundial y Dick nos ofrece una interpretación que abarca desde los típicos asuntos de espionaje hasta los aspectos más espirituales (que no religiosos) de cómo hubiera evolucionado el mundo (al menos en los EE.UU.)
 Así pues nos encontramos a los años 60 pero en un universo paralelo al nuestro, donde Alemania y el Japón han ganado la guerra a los aliados, donde buena parte de África ha sido esclavizada, los judíos continúan perseguidos y donde los EE.UU. se han dividido en dos partes: La costa este controlada por el Reich y la costa oeste por la nación nipona. Los americanos restan sometidos al poder tecnológico de Alemania y al poder espiritual traído por los japoneses. A través de diversas líneas de acción, Dick nos presenta a una serie de personajes interconectados entre ellos de una forma u otra donde se muestra su vida diaria de manera que así el autor puede abarcar una parte importante de la sociedad americana, tanto la autóctona como la de ocupación. Tenemos personajes americanos, japoneses, alemanes, seguidores del Reich, espías, trabajadores rasos, y gente que no sabe por dónde navega, que no sabe cuál es su papel en este nuevo mundo. Y sólo una de estas líneas de acción nos trae las directrices de espionaje que quizás me esperaba encontrar, pero las otras acaban resultando más interesantes y reflejan el estado de ánimo de una población sometida y los problemas morales y existenciales de algunos de los sometedores. Mi personaje preferido es el señor Tagomi, un alto cargo japonés que vive entre la tradición de su pueblo y los asuntos políticos a gran escala. Un hombre que es capaz de llevar muy adentro su religión budista y que es una clara referencia a la espiritualidad de la novela. Los japoneses, según Dick, son capaces de copiar todo aquello que asimilan... y en este caso han traído una gran parte de la cultura espiritual china... el tao, la consulta del libro de los cambios (I Ching) que por cierto buena parte de la población americana acaba siguiendo casi como una nueva religión etc ... Por otra parte tenemos los personajes tópicos de las novelas de espías y de la guerra fría que aportan poco juego en la obra como no sea presentarnos la situación global a nivel planetario (podríamos decir que la Tierra actualmente está dividida entre el poder japonés y el alemán, con sólo algunos países neutrales). Pero también hay lugar para los personajes anónimos, los trabajadores que después de 15 años empiezan a ver la luz e intentan sacar la dignidad y aparcar la frustación, ni que sea a través del arte. Es una metáfora muy bonita por parte de Dick que el nuevo rostro de los EE.UU., tenga que salir a través del arte contemporáneo. El máximo representante de este grupo de trabajadores es el señor Childan que regenta una tienda de antigüedades "auténticas" americanas y que en un momento dado tendrá que escoger entre hacerse rico o sacar la dignidad que tiene dentro. Son en general pequeños dramas personales que muestran la visión perfecta de lo que Dick cree que sería la sociedad americana de la posguerra... si la hubieran perdido. Y como colofón, tenemos la ucronia. No, no El Hombre en el castillo, si no "la Langosta", una obra que escribe uno de los personajes (precisamente el que da tiítulo a la obra) que contempla el caso inverso en la ucronía que estamos leyendo: Que los aliados han ganado la segunda guerra mundial y los alemanes y japoneses quedan derrotados... ¿os suena? Dick vuelve a utilizar su prosa para hacernos dudar sobre lo que es real y lo que es falso... ¿qué ucronia es la auténtica? ¿O quizás conviven las dos? De hecho, eso no es importante, el mensaje del autor se encamina hacia otras direcciones, como es el hecho de haber utilizado tantos personajes y que muchos de ellos busquen en su interior las respuestas que no conocen. Dick no ha construido la novela en una clásica estructura de presentación-nudo-desenlace... más bien juega con la variante nudo-desenlace-nudo... o sea una serie de historias con pequeños desenlaces, finales, que no repercuten en el argumento de la obra en sí si no que se convierten en el mensaje del autor. Un mensaje, sin embargo, algo  confuso pero que proporciona unas horas de placer en una lectura más que interesante ...

La sombra del espacio

La sombra del espacio Esta recopilación forma parte de una antología dirigida por Robert Silverberg y Martin Harry Greenberg  originalmente titulada Antología de la Ciencia Ficción Norteamericana (Segunda parte). Este segundo volumen contiene relatos de temáticas muy diferentes. Destacan por encima del resto Ojo Privado de Henry Kuttner y Caleidoscopio de Ray Bradbury. El único que me ha decepcionado y que no llega al aprobado es Tengo Miedo. Pero paso a comentarlos mejor por separado: La sobra del espacio
Es el primer relato que leo de Phillip Jose Farmer y me ha sorprendido. Tiene una temática típica para la época en que se escribió: El viaje a través de universos más pequeños o mayores no era un tema extraño en la literatura pulp de los años 40. Aquí, Farmer utiltza su imaginación aplicada a ciertas teorías científicas para narrarnos un viaje espectacular y extraño al mismo tiempo. Tan extraño que es dificil de abarcar, quizás nuestra mente no está todavía preparada.
 Todos vosotros, Zombies
Un clásico de los viajes en el tiempo donde Robert A. Heinlein retuerce hasta al máximo el tema de las paradojas temporales. Para él no hay reglas, no hay premisas, simplemente usa una buena idea como quiere y lo exprime hasta el límite. Dudo de que quiera sacar ninguna moraleja más que la de hacer disfrutar al lector con viajes temporales que llevan al protagonista a moverse en un viaje que es más de lo que parece.
 Tengo miedo
Una historia de viajes en el tiempo que hubiera podido ser mucho mejor si el autor la hubiera sabido acabar. Parece que tenía la idea inicial pero no la final de manera que el relato acaba cojo.

Juego de niños
Un relato que combina el viaje en el tiempo y la especulación tecnológica combinado con un humor sutil. Un hombre recibe un paquete a su atención desde el futuro. La entrega contiene un manual y el material necesario para construir seres vivos. No deja de ser una revisión simplista del mito de Frankenstein pero se deja leer y es ameno.
 Abuelito
Un cuento que tiene como premisa principal la investigación exobiológica en un planeta todavía por colonizar. Combina la aventura con la descripción de un ecosistema nuevo que hay que estudiar. No es innovador pero resulta entretenido.
 Ojo privado
Un gran relato con reminiscencias orwelianes que nos traslada a un futuro imposible donde los agentes de la ley tienen acceso a toda la vida pasada de las personas,  como si un gran ojo les hubiera estado observando durante toda la vida. Sólo los pensamientos quedan ocultos al ojo. El autor nos muestra un asesinato clarísimo de donde la policía tiene que sacar un motivo, un móvil pues en caso contrario el asesino quedará en libertad. Las personas que quieren cometer un crimen tienen que pensar que todo lo que hacen en aquellos momentos puede ser una prueba que en el futuro los agentes de la ley utilizarán en su contra. A partir de este planteamiento, con parecidos sustanciales a novelas como El Hombre demolido, el autor nos traslada a la mentalidad fría y calculadora de quien quiere preparar un asesinato. Una mezcla de relato políciac futurista y de observaciones a través del tiempo que me ha parecido la mejor historia de la antología.
 Danza solar
Silverberg continúa con sus neuras redentoras y de liberación cultural en este pequeño homenaje a todas las culturas masacradas por las naciones fuertes. Interesante y bien llevado, como suele ser habitual y con un final curioso.

En la concavidad
Lo mejor de este cuento es el tratamiento de los personajes. Toda la historia gira en torno a ellos, para conocer sus sentimientos y sus reacciones. El argumento en sí resulta muy flojo pero repito que es una excusa por englobar una curiosa historia de amor.
 Caleidoscopio
Uno de los mejores cuentos de la recopilación. Bradbury vuelve a demostrar que su prosa puede ser muy dura cuando hace falta. En este caso, una explosión envía a una serie de hombres al espacio exterior donde esperan su muerte mientras se comunican por radio.
 Los anfibios
Una idea muy interesante sobre la evolución pero tratada de forma demasiado ligera. En un futuro próximo la humanidad aprende a  separar la mente de su cuerpo, de manera que evoluciona hasta otro estado nunca visto hasta entonces, sin los vínculos físicos del cuerpo. Está claro que con un cuento corto no se puede desarrollar mucho la idea, pero pienso que el autor acaba por despreciarla con situaciones muy infantiles y poco elaboradas.

Carbono alterado

Carbono alterado Ésta es la típica novela que puede pasar fácilmente desapercibida para el lector. Las razones son varias: Autor desconocido, título poco impactante, una portada que no llama especialmente la atención... y así fue en mi caso. Reconozco haber tenido el libro al menos un par de veces en las manos mirándomelo sin más interés para acabar dejándolo en su estante correspondiente de la librería. Sólo a raíz de una crítica aparecida en la revista Gigamesh-42 me interesó y tal como diría Parker Lewis, "tomé nota mental" de comprarlo.

Y estoy satisfecho de haberlo hecho. En estos momentos es cuando más aprecias la existencia de revistas especializadas que nos recomiendan (o no) novelas como Carbono Alterado, porque sin duda, más de una pequeña obra maestra se nos escaparía de las manos, y más, en unos tiempos de abundancia literaria de género como los que estamos pasando.
 Siglo XXV: La humanidad tiene una capacidad tecnológica nunca vista que permite que la conciencia y la memoria de los individuos esté almacenada en un chip, en una pila, y que ésta se pueda descargar en cualquier cuerpo (funda), sea biológica o sintética. Eso ha permitido a la humanidad alcanzar el viejo sueño de la inmortalidad. Sin embargo no todo el mundo puede pagarse estos tratamientos aunque al 100% de la población se le incorpora la pila poco después de nacer. Cuando uno muere (sin que la pila resulte destruida) pasa a un estado de almacenaje hasta que se le puede pagar una funda nueva. Sólo la secta de los católicos dejan instrucciones para no ser "resucitados",o mejor dicho reenfundados, por cuestiones etico-religiosas. Además, la Tierra ya no es el único mundo habitable, la humanidad se ha estendido por el espacio y las conciencias, la vida en definitiva, puede transmitirse a otro cuerpo ubicado físicamente a años luz. Éste es el escenario en que se desarrolla una intriga políciaca que tiene como objetivo saber si un mat (persona lo bastante rica para haberse procurado diversas reenfundadas y estar viva desde hace siglos) ha muerto o se ha suicidado. El propio mat reenfundado en uno de sus clones es quién encarga la investigación. Morgan también tiene buen ojo para| los protagonistas... creíbles a pesar de algún papel estereotipado (como el de los malos). Recrea a través de los diálogos un mundo propio para cada protagonista, una historia y una credibilidad muy intensa.

El autor diseña una sociedad futura compleja, con una prosa sobria y elegante. Aunque la investigación criminal es el núcleo de la novela, la ambientación del escenario, la descripción política, social y económica de este siglo XXV es lo que da un toque diferente a la novela. Los implantes tecnológicos que lleva la gente, las drogas de diseño, los barrios bajos de las grandes metrópolis, la realidad virtual, las inteligencias artificiales autónomas integradas en el sistema económico, las guerras y disturbios lejanos en planetas post-colonizados... todo eso me recuerda la ambientación ciberpunk de mediados de los años 80, quizás aquí en un estado de evolución y de madurez más elevados.
 Ésta no es la primera (ni será la última) novela que trata el tema del almacenaje de la conciencia y de los recuerdos en un chip. Obras como Ciudad Permutación o Espacio revelación (por poner unos ejemplos) ya han utilizado este recurso, esta especulación como parte más o menos importante de sus argumentos, pero aquí, en Carbono alterado (nombre que hace referencia al cuerpo humano, alterado, cambiado, para que devenga una simple funda) es donde he encontrado una integración mayor de esta idea base con su entorno. Morgan nos narra una novela policíaca como escusa para poder desahogarse con su imaginación en este universo próximo y lejano de la Tierra del siglo XXV. Quizás a veces nos podremos sentir como títeres en manos del autor, pues sólo él conoce las reglas del universs que ha creado con esta novela. Y es capaz de hacernos mover bajo sus hilos de manera que prácticamente nos sea imposible averiguar por nuestros medios la solución del caso policíaco. Pero repito que lo más importante no es eso, si no abrirse al siglo XXV que nos ofrece Morgan y también empezar a vislumbrar las diversas ramas argumentales en que podrá al autor abrirse camino con otras novelas posteriores.

No os la dejéis escapar.

El Origen perdido

El Origen perdido

Tengo tres libros de la Matilde Asensi en casa y hasta ahora no había leído ninguno. Son algunos de sus grandes éxitos que me han llegado por regalo o que he regalado yo. La cuestión es que siguiendo los consejos de los amigos y familiares hubiera tenido que leer el Origen Perdido en último lugar, básicamente porque la mayoría de la gente considera que es la mejor obra de esta autora y ya se sabe, si después leo los otros me puedo llevar una pequeña decepción. 

Bien, no les he hecho caso, soy así. A veces el impulso natural puede conmigo y leo lo que me apetece y la verdad es que la temática de esta novela me ha atraído la atención desde que la compré. Quizás es atrevido por mi parte catalogar esta novela como de Ciencia-Ficción, cuando los elementos identificativos de este género aparecen básicamente al final del libro, pero la autora disfraza muy bien el argumento para que éste llegue al gran público sin problemas y se convierta en lo que es: Una novela mainstream, que sigue las líneas generales de aceptación del gran público, a pesar de la mencionada base de especulación científica. 

El origen perdido narra las aventuras de un hacker informático y sus amigos para encontrar una cura para su hermano, en estado semi-vegetativo después de que lo afectara una maldición pre-inca. Un maleficio que se transmite a través de las palabras y que afecta a la mente de los humanos. Parace que un pueblo pre-inca tenía el don de curar a través de las palabras… Asensi nos ofrece con esta novela la posibilidad de ver combinadas ciencias tan dispares como la antropología y la informática, mezcladas con dosis de aventura e intriga. La novela se divide en dos partes muy claras: La investigación en Catalunya, que aporta los datos básicos sobre las culturas precolombinas en Perú y Bolivia, con un comienzo algo lento y faltado de fuerza pero que resulta interesante, cuando menos para conocer la situación actual y pretérita en estos países; y por otra parte la investigación in situ en Bolivia donde veremos buenas dosis de aventura arqueológica y antropológica. 

Asensi tiene un estilo narrativo agradable, narra de forma casera hechos importantísimos en la historia de América latina, cortando las explicaciones con visiones cuotidianas de los protagonistas para no resultar muy cargantes (no siempre lo consigue sin embargo). Quizás le falta agilidad en algunos tramos de la novela pero el hecho de invertir toda la documentación que a buen seguro ha tenido que buscar para que nos resulten creíbles las hipótesis y las especulaciones que propone sobre temas tan variados como el origen de la vida en la tierra, la evolución de las especies y el lenguaje primigenio (aquí he pensado en Snow Crash involuntariamente, pues también combina muy bien la historia, la lengua y la informática) hace que no se lo tengamos demasiado en cuenta y que sigamos leyendo bastante interesados en todo lo que nos muestra el libro sobre cultura precolombina (y actual) en las mesetas centrales de la América latina.

Una buena base antropológica que combinada con los mencionados elementos de ciencia-ficción provoca que el lector se detenga a pensar sobre el origen de muchas cosas pero sobretodo que disfrute con una lectura que aporta tanto placer como calidad literaria.

Mundos y demonios

Mundos y demonios

Mundos y demonios: Capítulo primero. Si Mundos en la eternidad fue definida por el mismo Aguilera como un capítulo "0", como una introducción, una puesta en escena del universo de Akasa-Puspa; esta segunda novela es el primer capítulo de la saga. Porque estamos hablando de una saga: Este capítulo primero sólo es un paso más dentro de este universo, la imaginación del autor está creando una saga de aires cósmicos.

La novela empieza como un Space Opera clásico, ubicada en el tiempo años después del final de Mundos en la eternidad, con batallas espaciales entre angriffs y humanos y conquistas planetarias, pero Aguilera va incorporando nuevos elementos y situaciones que van transformando la novela hasta convertirla en una extensísima visión del futuro de la humanidad y de la evolución del universo.

La exploración de la Esfera (descubierta en la anterior novela) por parte de la coalición Imperio-Utsarpini y su macroecología son sólo el punto de partida para que el autor desarrolle una historia inmensa donde Mundos y demonios sólo es una pequeña parte. Una historia que desembocará en un misterio cósmico, en medio de un argumento con periodos de tiempo inabarcables, acción frenética y la propuesta sutil de teorías científicas y místicas (en ciertos aspectos me ha recordado a Rihla), muy entrelazadas, entre sí que acaban formado un tejido muy rico y firme.

Tampoco nos tenemos que olvidar de que las aportaciones científicas continúan estando a la altura de las planteadas junto con Javier Redal enla anterior obra. Aguilera sigue esta línea para continuar mostrándonos el universo de Akasa-Puspa desde una perspectiva realista, aunque algunos elementos nuevos incorporados pueden parecer formar parte más de la ciencia más teórica.

Mundos y demonios se desarrolla en capítulos cortos e intensos, en diversas líneas de acción que dan vivacidad a la obra y entre personajes carismáticos (incluso los alienígenas angriff). Creo que Aguilera ha madurado mucho a los personajes en esta segunda novela, haciéndolos más interesantes, más racionales, enfocando buena parte de la narración bajo sus puntos de vista. Y no olvidemos que aquí, los angriff tienen un papel destacable y que la descripción de su cultura es primordial para que los alienígenas nos parezcan creibles

"Adictiva" sería un buen adjetivo para definirla pero también "inquietante" o "desmesurada". Precisamente esta desmesura puede hacer que el lector que no haya leído antes Mundos en la eternidad se pierda situaciones y hechos imprescindibles.

Aguilera tiene tanto campo para desarrollar... tanto puede dedicarse a continuar el eje vertebrador que ha estado narrando hasta ahora cómo recrearse con el pasado d'Akasa-Puspa o en los conflictos presentes que tienen lugar lejos del nudo argumental de la Esfera. Tenemos que pensar que el autor ha dejado varias pistas e ideas que no ha desarrollado todavía, sin ir más lejos el papel de la Hermandad que en esta segunda novela es casi obviada. Akasa-puspa se puede convertir en una saga galáctica con todas las de la ley.

Por poner una pega, se podría decir que la presente novela no es del todo autoconclusiva ya que sí que resuelve algunos de los misterios planteados en Mundos en la eternidad pero abre de nuevos. Es, pues, un capítulo más, esperamos que el primero de muchos.

Ven y enloquece y otros cuentos de marcianos

Ven y enloquece y otros cuentos de marcianos Alejo Cuervo decidió publicar la obra completa de ciencia ficción de Fredric Brown dentro la colección Gigamesh, tanto sus novelas (que no son demasiadas) que saldrán en un futuro, esperemos, no muy lejano, como todos sus cuentos de Ciencia Ficción. fue una decisión arriesgada, publicar íntegramente el 100% de la obra de una autor comporta tener las ideas muy claras pues obviamente no toda la producción literaria de Brown es excelente y por lo tanto también se incluyen cuentos y novelas de calidad literaria más mediocre. Pero el alma matter de Gigamesh ha apostado fuerte y publicará novel.las de Brown que otras editoriales han sacado hace relativamente poco (como Marciano, vete a casa de Bibliópolis) a sabiendas de que esto restará ventas. Cuando menos, es muy loable esta integridad. El equipo de Gigamesh, además, ha realizado una tarea editorial encomiable referenciando toda la obra de Brown al final del volumen, una información que siempre es de agradecer.

Este es el primer volumen que recoge la obra completa de Brown e incluye los relatos de ciencia Ficción escritos entre 1941 y 1949.

Particularmente, hasta ahora sólo había leído dos novel.las de este autor (la curiosa Marciano, vete a casa y la genial Universo de locos), pero ninguno de sus cuentos y debo reconocer que me ha sorprendido. Brown tiene la capacidad de enganchar al lector casi desde el primer momento a la historia que explica ofreciéndole una trama adictiva y una complicidad con los personajes. El lector se identifica inmediatamente con estos personajes, sus motivaciones, sus manías, su carácter. Y es dificil hacerlo con pocas líneas, en el espacio reducido de que disponen los cuentos.

Brown trata todos los temas imaginables en la ciencia ficción pero destacan algunas premisas, algunas pautas: A menudo explora el límite entre la locura y la realidad o entre los sueños y la realidad intentando crear confusión al lector, pero sólo la justa para que este disfrute de la obra sin agobios. Sus temáticas giran mucho sobre encuentros extraterrestres, más en la línea de invasiones y conspiraciones secretas que no por la vía de la violencia. Una línea muy seguida en aquella época por autores americanos, mucho antes de la revolución que fue la new age de finales de los sesenta.

Pero tanto si nos encontramos con invasiones alienígenas como con casos policiacos futuristas (su vertiente de escritor de novelas de misterio y policiacas se demuestra también en sus cuentos de ciencia ficción pues muchos de ellos tienen como argumento de base una investigación criminal) Brown utiliza reiteradamente el humor sutil para abonar sus relatos. Y este es un ingrediente más para que sus cuentos sean más que amenos y su calidad literaria indiscutible.

Este primer volumen incluye 27 cuentos. No es muy difícil afirmar cuales son las mejores historias tanto por su originalidad como por su calidad intrínseca (al menos según mi punto de vista): El gusano angelical, Arena, las ondulacioens, Ven y enloquece, Carta a un fénix y No miras atrás. El resto mantiene un muy buen nivel y te abren boca para el segundo volumen.. Sólo dos de los cuentos me han parecido especialmente flojos: Aún no es el fin y El truco del sombrero.

Otras curiosidades son Ocaso y La broma que más cuentos de ciencia ficción, el primero es una curiosa entrañable revisión prehistórica y el segundo una historia costumbrista con final trágico.

Sea cómo sea, una antología imaginativa, divertida y básica. Muy recomendada.

El mundo de Rocannon

El mundo de Rocannon

La prolífica autora americana Úrsula K. Le Guin se introdujo en el género de la ciencia ficción con esta obra, al menos con respecto a las novelas, pues antes ya tenía publicados algunos relatos de género.

Le Guin siempre ha sido algo especial para mí, ¡No! No os penséis que ahora la empezaré a alabar descaradamente o le echaré piropos sobre su obra. Ha sido especial porque nunca le he sabido encontrar el ritmo a esta mujer. Me refiero a que sus obras me han gustado pero… también me han dejado algo frío. Le veo el talento literario pero le echo de menos algo, algún ingrediente indefinido.

El hecho que haya leído pocos libros suyos y que estos los haya devorado con un cierto desorden cronológico quizás tampoco ha ayudado a que la valore más. En clásicos suyos como La mano izquierda de la oscuridad o Un mago de Terramar les he echado de menos aquella cosa que los elevaría a Grandes Obras (con mayúscula, sí). En cambio en la novela corta El Nombre del mundo es bosque sí disfruté plenamente. No se explicar el porqué.

En n, El Mundo de Rocannon es una historia de colonización y de crecimiento espirutual ambientada en el universo dónde también trancurre la acción de otras obras de ciencia ficcción mencionadas más arriba. Rocannon es un etnólogo que estudia las sociedades inteligentes de un planeta hasta que un desastre lo deja aislado de la Liga Planetaria. Allí iniciará un viaje iniciático para mirar de volver a casa. Nada nuevo en el argumento si no fuera que este es anterior a las otras novelas de la autora.

Le Guin empieza a perfilar los trazos fundamentales de lo que serian algunas obras posteriores: La preocupación por las emociones, la sensibilidad por las costumbres y las culturas ajenas, la rigidez de los paisajes alienígenas, la importancia de los nombres propios… pero se encalla con el argumento que acontece simple y en callejones sin salida. Algunos de los hechos y personajes no conducen a ninguna parte y el argumento se resiente. Aun así, la fluidez de la escritora a la hora de narrarnos la historia hace que esta se mantenga a un nivel interesante todo el rato.

Nada más, una novela corta para leer en un par de tardes que nos sirve para entrever algunas características que la autora utilizará en obras posteriores más bien acabadas.

 

La Isla del doctor Moreau

La Isla del doctor Moreau Que H.G. Wells era un visionario no es ninguna noticia y que con sus alusiones científicas inaugurara sin proponérselo (o quizás sí, quien sabe) un género hasta entonces prácticamente desconocido como era la Ciencia-Ficción tampoco es ninguno secreto.

La cuestión es que la imaginación del inglés se convirtió en prodigiosa y que aplicando ideas sugestivas alcanzó novelas muy destacables. Algunos de los conocimientos de Wells estaban inscritos en el campo de la biología y es este el medio científico donde se desarrolla la presente novela.
La Isla del doctor Moreau pretende ser una obra de especulación científica entorno a la biología en unos tiempos en que la curiosidad científica movía el mundo. Era un momento idóneo para combinar la imaginación y la ciencia y Wells fue un destacable ejemplo. Pero la Isla del doctor Moreau se queda corta, pues dejando a un lado que las mencionadas especulaciones biológicas no se sostienen demasiado (hoy en día), la parte literaria tampoco es de las mejores del autor británico. Si Wells hubiera alargado la novela y le hubiera dado un cariz más serio, filosófico o todo lo contrario: Divertido, aventurero nos encontraríamos con una novela mejor acabada y sobre todo adictiva. Pero el autor se queda entre los dos mundos y la novela no llega a ser ni profunda ni entretenida.
La idea primigenia es interesante aunque no innovadora: Una isla plagada de monstruos deformes reconvertidos por el doctor Moreau en un intento de asimilarlos a los humanos. Algunos son experimets fracasados y otros de prometedores. Éste es el panorama que se encuentra nuestro náufrago protagonista cuando se convierte en huésped de la isla sin obviamente proponérselo. Wells bebe de una fuente anterior como es Frankenstein pues ambos argumentos tienen la misma finalidad: La creación de seres nuevos y la experimentación ética con estos personajes. En este caso, los seres no son creados de cuerpos muertos y devueltos a la vida, sinó de animales que han sido mutilados, operados y reajuntados por la simple investigación científica y donde se les ha intentado inculcar valores morales y éticos con resultados desiguales.
Wells aborda la parte literaria con poca destreza. Por una parte el argumento es poco consistente, se hubiera podido desarrollar mucho más y ofrecer simples pinceladas a los dilemas morales de las personas-bestias. Aparte, Wells no aporta complejidad a la trama y esta resta como una mera descripción de hechos. No es que el texto sea cargante, si no que le faltan dosis de emoción.

La Isla del doctor Moreau pasará a la historia como un intento loable de traspasar los cánones de Darwin y modificar la vida sin tener me cuenta la naturaleza (o sea las evoluciones y las mutaciones). En el fondo es una primer intento, salvando las distancias que ochenta años antes concibió Mary Shelley con su Frankenstein, de crear vida e inteligencia artificial, de formar una mente parecida a la humana, a través de una base biológica.
Seguramente hoy en día cualquier científico refutaría las propuestas de Wells en este campo, pero por cada mil intentos frustados de aplicación práctica de la imaginación de un autor, encontraremos uno o dos que sí veremos realizados. Ésta es la gran magia de la especulación científica... que algún día quizás podremos ver cumplidos nuestros sueños... o quizás no.

Refugio del viento

Refugio del viento Sería injusto afirmar que Refugio del Viento es el libro que menos me ha gustado de George R.R. Martin ya que lleva a confusiones. Más correcto es decir que es la obra menos buena de las que he leído de este autor. Y no es un eufemismo, Refugio del Viento es una muy buena obra, ideal para aquéllos que quieran empezar a introducirse a la ciencia-ficción, amena y con pasajes magníficos pero el resto de la obra de Martin es soberbia.
Un planeta dominado por las aguas, por el mar infinito, donde sólo un puñado de islas sobresalen en la furia marina y donde viven los descendientes de un naufragio estelar que ltraía colonos de la Tierra. Durante los últimos setecientos años, estos colonos han tenido que sobrevivir en un planeta salvaje y han creado su propia sociedad: Una sociedad feudal donde cada isla es una especie de reino. Sólo conservan una tecnología de sus antepasados: Una tela increíblemente ligera que combinada con otros materiales se utiliza por construir alas y volar de una isla a otro aprovechando los fuertes vientos del planeta. El cielo es el terreno para viajar menos peligroso, el mar es siempre tempestuoso y lleno de monstruos marinos que complican la navegación. En este mundo claustrofóbico, volar por los aires es la única manera de sentirse libre, desatado del suelo.
Pero hay pocas alas y sólo los escogidos pueden volar, sólo unos cuantos tienen el privilegio de sentirse libres en un planeta donde la mayoría de la gente no puede salir nunca de su isla. El privilegio se transforma en tradición y la tradición provoca que sólo los "alados" puedan transmitir las alas (cada vez más escasas) a sus hijos. La estructura social pues, determina quién puede volar y quién no, quién está por encima las leyes feudales y actúa como  mensajero y quien es un atado a la tierra, un paria, un nadie.
Ésta es la historia imaginada por George R.R.Martin y Lisa Tuttle. Una historia fragmentada en tres novelas cortas: Tormentas (ganadora de un premio locus), Un-ala y La caída, publicadas entre 1976 y 1981. Las tres novelas cortas forman Refugio del Viento y nos abren las puertas a la lucha que practica Maris, la protagonista, para cambiar las tradiciones y para conseguir las igualdades de derechos entre alados y atados a tierra. Las tres historias siguen la vida de Maris: Tormentas, la juventud, el anhelo para volar, la inquietud y la fuerza; Un-ala, la madurez, la perseverancia, la estabilidad; y finalmente La Caída, la vejez, la melancolía, la debilidad, la resignación.
Martin y Tuttle plantean un dilema universal que podría haberse producido en cualquier lugar de la Tierra y en cualquier época: La lucha entre las clases, la lucha por la igualdad de las personas, pero lo hacen en Windhaven, un planeta exótico donde pueden desarrollar sus ideas y propuestas tranquilamente, bajo una perspectiva diferente pero que al mismo tiempo nos hace recordar nuestra propia historia.
Es posible que alguien piense que la idea es buena pero que durante todo el libro se habla siempre de lo mismo: La lucha por el reconocimiento de ciertas libertades, pero creo que esta repetición está en parte justificada. Las igualdades entre castas sociales no se consiguen de un día para otro, tardan a menudo años, décadas, los resentimientos de los conservadores, de los poderosos siguen allí, dispuestos a hacer lo posible para marcar direcciones opuestas.
Además, Martin y Tuttle tienen bastante sentido común para escribir sobre esta evolución de manera coherente pero realizando historias que nos mantienen enganchados a la lectura y provocando algunos giros argumentales poco esperados pero lógicos (Quizás aquí se empezaba ya a demostrado el talento de Martin que más tarde vertería a la saga de Canción de Hielo y Fuego).

Los autores son narradores consumados y nos sirven en bandeja una bonita historia de trasfondo social que puede llegar a cualquier público. Muy recomendable.

Mundos en la eternidad

Mundos en la eternidad La reciente publicación por parte de la editorial Bibliópolis de Mundos y demonios, la segunda novela de Juan Miguel Aguilera ambientada en el universo deAkasa-Puspa me ha despertado la curiosidad hasta tal punto que he decidido embarcarme en esta saga desde el comienzo, tanto por la originalidad que plantea como por las garantías que me transmite un autor como Aguilera.

Mundos en la eternidad no es un libro cualquiera, no es un simple comienzo de una saga espacial. Más bien es una refundación de esta. A finales de los años 80, Aguilera colaboró con Javier Redal y escribieron dos novelas de CF hard sobre las civilizaciones existentes en un cúmulo globular denominado Akasa-Puspa. Estas dos novelas eran Mundos en el abismo e Hijos en la eternidad y las dos se complementaban. Ambos autores recibieron buenas críticas, tanto por el planteamiento innovador como por sus toques hard dónde varias ramas científicas como la biología (exobiologia más bien) y la física estaban muy presentes y determinaban la dirección que tomaban las novel.las. El 2001 se hizo la refundación. Se unieron las dos obras, se retocaron algunos capítulos, se afinó el estilo y se dejó la obra como querían en un principio los autores. Esta unión, esta reedición retocada dio lugar a Mundos en la eternidad y fue publicada por Equipo Sirius.

Mundos en la eternidad es una obra ambiciosa que describe como la humanidad vive en un cúmulo globular que viaja por el espacio. Las distancias dentro del cúmulo son factibles para que pueda existir el viaje interestelar y varias civilizaciones e imperios sin recurrir a inventar maravillas tecnológicas ni velocidades más allá de la luz. Redal y Aguilera se encargaron de dotar este pequeño universo de naves posibles y de ecosistemas viables creando de paso una ambientación única y original dónde desarrollar esta y otras novelas.

En el momento actual de la acción tres grandes potencias se disputan la periferia de Akasa-Puspa: El imperio, tecnológicamente superior pero que ya hace años que se encuentra en decadencia, la Utsarpini, una especie de federación de planetas exteriores dirigida por un líder que está en pleno auge y la omnipresente Hermandad, la potencia religiosa del cúmulo, aglutinadora de todas las religiones humanas del pasado. El descubrimiento fortuito de un rickshaw destruido (enormes contenedores que viajan comunicando los diversos planetas imperiales) hace que se envie una misión científica entre el Imperio y la Utsarpini para determinar qué puede haber pasado puesto que sólo el Imperio tiene una tecnología capaz de destruir un rickshaw pero es ilógico que el mal se lo hayan hecho ellos mismos, mientras la Hermandad que no quiere quedarse fuera, se prepara entre las sombras.

Las investigaciones que harán los científicos los llevarán a buscar el origen de la humanidad, un origen que se perdió en la memoria del tiempo y que es el verdadero objetivo que persigue la novela: Encontrar el modus operandi, el porqué y el cómo los antepasados de la humanidad pudieron construir las enormes babeles, torres kilométricas que comunican la superficie de todos los planetas con el espacio para poder acceder a este fácilmente, de dónde sacaron una tecnología que hoy en día aun no se ha podido equiparar y sobre todo conocer de dónde proviene el hombre.

Los autores realizan un ejercicio de equilibrio entre el space opera más tradicional y la CF hard: Tenemos un misterio de escala cósmica, batallas, razas alienígenas, algunas de ellas guerreras y otras que aportan todavía más misterio a Akasa-Puspa, especulaciones tecnológicas y científicas constantes pero más que razonadas… en definitiva una obra que podría compararse a las mejores escritas por los escritores anglosajones. Se ha dicho (y es cierto) que la novela tiene muchos puntos en común con obras de fama mundial como Cita cono Rama o Mundo anillo (fama para algunos… para mí no tanto). Yo todavía diría más: Coge lo mejor de estas y además incorpora material propio de forma que acaba resultante mucho más completa.

Pero de puntos negativos (o menos positivos, según como se mire) también tiene: La escala cósmica en que se desarrolla la obra es difícil de asumir… teniendo un planteamiento realista como tiene, es dificil creer que durante 25 millones de años, las culturas de la humanidad hayan evolucionado tan poco y las costumbres sean tan parecidas a las de ahora. Muchos personajes están poco explotados, son puramente testimoniales y aportan muy poco a la obra pese a tener un gran potencial. Sólo el protagonista, Jonás Chandra tiene un verdadero lugar a la novela. También he notado alguna pequeña incongruencia argumental que no se si es debido a un descuido de los autores o a una derivación de la unión de las antiguas novelas.

De todos modos la lectura es amena y sobre todo adictiva. El final es correcto pero abierto de forma que sirve, tal y como dice Aguilera en una entrevista reciente a Bibliópolis, como un capítulo "0", como una base a partir de la cual poder escribir toda una serie de novelas ambientadas en la original Akasa-Puspa (por cierto, en sanscrito, "Una flor al cielo"). Aguilera y Redal demostraron que se puede escribir CF seria y entretenida a la vez con este libro, que se pueden realizar especulaciones próximas y a largo plazo tocando de pies en el suelo y que el sentido de la maravilla no tiene fin cuando uno tiene imaginación. Espero que este capítulo "0" acontezca el primero de una larga serie, siempre que se garanticen los niveles de calidad logrados en esta primera novela.

Mundos en la eternidad

Mundos en la eternidad La reciente publicación por parte de la editorial Bibliópolis de Mundos y demonios, la segunda novela de Juan Miguel Aguilera ambientada en el universo deAkasa-Puspa me ha despertado la curiosidad hasta tal punto que he decidido embarcarme en esta saga desde el comienzo, tanto por la originalidad que plantea como por las garantías que me transmite un autor como Aguilera.

Mundos en la eternidad no es un libro cualquiera, no es un simple comienzo de una saga espacial. Más bien es una refundación de esta. A finales de los años 80, Aguilera colaboró con Javier Redal y escribieron dos novelas de CF hard sobre las civilizaciones existentes en un cúmulo globular denominado Akasa-Puspa. Estas dos novelas eran Mundos en el abismo e Hijos en la eternidad y las dos se complementaban. Ambos autores recibieron buenas críticas, tanto por el planteamiento innovador como por sus toques hard dónde varias ramas científicas como la biología (exobiologia más bien) y la física estaban muy presentes y determinaban la dirección que tomaban las novel.las. El 2001 se hizo la refundación. Se unieron las dos obras, se retocaron algunos capítulos, se afinó el estilo y se dejó la obra como querían en un principio los autores. Esta unión, esta reedición retocada dio lugar a Mundos en la eternidad y fue publicada por Equipo Sirius.

Mundos en la eternidad es una obra ambiciosa que describe como la humanidad vive en un cúmulo globular que viaja por el espacio. Las distancias dentro del cúmulo son factibles para que pueda existir el viaje interestelar y varias civilizaciones e imperios sin recurrir a inventar maravillas tecnológicas ni velocidades más allá de la luz. Redal y Aguilera se encargaron de dotar este pequeño universo de naves posibles y de ecosistemas viables creando de paso una ambientación única y original dónde desarrollar esta y otras novelas.

En el momento actual de la acción tres grandes potencias se disputan la periferia de Akasa-Puspa: El imperio, tecnológicamente superior pero que ya hace años que se encuentra en decadencia, la Utsarpini, una especie de federación de planetas exteriores dirigida por un líder que está en pleno auge y la omnipresente Hermandad, la potencia religiosa del cúmulo, aglutinadora de todas las religiones humanas del pasado. El descubrimiento fortuito de un rickshaw destruido (enormes contenedores que viajan comunicando los diversos planetas imperiales) hace que se envie una misión científica entre el Imperio y la Utsarpini para determinar qué puede haber pasado puesto que sólo el Imperio tiene una tecnología capaz de destruir un rickshaw pero es ilógico que el mal se lo hayan hecho ellos mismos, mientras la Hermandad que no quiere quedarse fuera, se prepara entre las sombras.

Las investigaciones que harán los científicos los llevarán a buscar el origen de la humanidad, un origen que se perdió en la memoria del tiempo y que es el verdadero objetivo que persigue la novela: Encontrar el modus operandi, el porqué y el cómo los antepasados de la humanidad pudieron construir las enormes babeles, torres kilométricas que comunican la superficie de todos los planetas con el espacio para poder acceder a este fácilmente, de dónde sacaron una tecnología que hoy en día aun no se ha podido equiparar y sobre todo conocer de dónde proviene el hombre.

Los autores realizan un ejercicio de equilibrio entre el space opera más tradicional y la CF hard: Tenemos un misterio de escala cósmica, batallas, razas alienígenas, algunas de ellas guerreras y otras que aportan todavía más misterio a Akasa-Puspa, especulaciones tecnológicas y científicas constantes pero más que razonadas… en definitiva una obra que podría compararse a las mejores escritas por los escritores anglosajones. Se ha dicho (y es cierto) que la novela tiene muchos puntos en común con obras de fama mundial como Cita cono Rama o Mundo anillo (fama para algunos… para mí no tanto). Yo todavía diría más: Coge lo mejor de estas y además incorpora material propio de forma que acaba resultante mucho más completa.

Pero de puntos negativos (o menos positivos, según como se mire) también tiene: La escala cósmica en que se desarrolla la obra es difícil de asumir… teniendo un planteamiento realista como tiene, es dificil creer que durante 25 millones de años, las culturas de la humanidad hayan evolucionado tan poco y las costumbres sean tan parecidas a las de ahora. Muchos personajes están poco explotados, son puramente testimoniales y aportan muy poco a la obra pese a tener un gran potencial. Sólo el protagonista, Jonás Chandra tiene un verdadero lugar a la novela. También he notado alguna pequeña incongruencia argumental que no se si es debido a un descuido de los autores o a una derivación de la unión de las antiguas novelas.

De todos modos la lectura es amena y sobre todo adictiva. El final es correcto pero abierto de forma que sirve, tal y como dice Aguilera en una entrevista reciente a Bibliópolis, como un capítulo "0", como una base a partir de la cual poder escribir toda una serie de novelas ambientadas en la original Akasa-Puspa (por cierto, en sanscrito, "Una flor al cielo"). Aguilera y Redal demostraron que se puede escribir CF seria y entretenida a la vez con este libro, que se pueden realizar especulaciones próximas y a largo plazo tocando de pies en el suelo y que el sentido de la maravilla no tiene fin cuando uno tiene imaginación. Espero que este capítulo "0" acontezca el primero de una larga serie, siempre que se garanticen los niveles de calidad logrados en esta primera novela.

Mundos en la eternidad

Mundos en la eternidad La reciente publicación por parte de la editorial Bibliópolis de Mundos y demonios, la segunda novela de Juan Miguel Aguilera ambientada en el universo deAkasa-Puspa me ha despertado la curiosidad hasta tal punto que he decidido embarcarme en esta saga desde el comienzo, tanto por la originalidad que plantea como por las garantías que me transmite un autor como Aguilera.

Mundos en la eternidad no es un libro cualquiera, no es un simple comienzo de una saga espacial. Más bien es una refundación de esta. A finales de los años 80, Aguilera colaboró con Javier Redal y escribieron dos novelas de CF hard sobre las civilizaciones existentes en un cúmulo globular denominado Akasa-Puspa. Estas dos novelas eran Mundos en el abismo e Hijos en la eternidad y las dos se complementaban. Ambos autores recibieron buenas críticas, tanto por el planteamiento innovador como por sus toques hard dónde varias ramas científicas como la biología (exobiologia más bien) y la física estaban muy presentes y determinaban la dirección que tomaban las novel.las. El 2001 se hizo la refundación. Se unieron las dos obras, se retocaron algunos capítulos, se afinó el estilo y se dejó la obra como querían en un principio los autores. Esta unión, esta reedición retocada dio lugar a Mundos en la eternidad y fue publicada por Equipo Sirius.

Mundos en la eternidad es una obra ambiciosa que describe como la humanidad vive en un cúmulo globular que viaja por el espacio. Las distancias dentro del cúmulo son factibles para que pueda existir el viaje interestelar y varias civilizaciones e imperios sin recurrir a inventar maravillas tecnológicas ni velocidades más allá de la luz. Redal y Aguilera se encargaron de dotar este pequeño universo de naves posibles y de ecosistemas viables creando de paso una ambientación única y original dónde desarrollar esta y otras novelas.

En el momento actual de la acción tres grandes potencias se disputan la periferia de Akasa-Puspa: El imperio, tecnológicamente superior pero que ya hace años que se encuentra en decadencia, la Utsarpini, una especie de federación de planetas exteriores dirigida por un líder que está en pleno auge y la omnipresente Hermandad, la potencia religiosa del cúmulo, aglutinadora de todas las religiones humanas del pasado. El descubrimiento fortuito de un rickshaw destruido (enormes contenedores que viajan comunicando los diversos planetas imperiales) hace que se envie una misión científica entre el Imperio y la Utsarpini para determinar qué puede haber pasado puesto que sólo el Imperio tiene una tecnología capaz de destruir un rickshaw pero es ilógico que el mal se lo hayan hecho ellos mismos, mientras la Hermandad que no quiere quedarse fuera, se prepara entre las sombras.

Las investigaciones que harán los científicos los llevarán a buscar el origen de la humanidad, un origen que se perdió en la memoria del tiempo y que es el verdadero objetivo que persigue la novela: Encontrar el modus operandi, el porqué y el cómo los antepasados de la humanidad pudieron construir las enormes babeles, torres kilométricas que comunican la superficie de todos los planetas con el espacio para poder acceder a este fácilmente, de dónde sacaron una tecnología que hoy en día aun no se ha podido equiparar y sobre todo conocer de dónde proviene el hombre.

Los autores realizan un ejercicio de equilibrio entre el space opera más tradicional y la CF hard: Tenemos un misterio de escala cósmica, batallas, razas alienígenas, algunas de ellas guerreras y otras que aportan todavía más misterio a Akasa-Puspa, especulaciones tecnológicas y científicas constantes pero más que razonadas… en definitiva una obra que podría compararse a las mejores escritas por los escritores anglosajones. Se ha dicho (y es cierto) que la novela tiene muchos puntos en común con obras de fama mundial como Cita cono Rama o Mundo anillo (fama para algunos… para mí no tanto). Yo todavía diría más: Coge lo mejor de estas y además incorpora material propio de forma que acaba resultante mucho más completa.

Pero de puntos negativos (o menos positivos, según como se mire) también tiene: La escala cósmica en que se desarrolla la obra es difícil de asumir… teniendo un planteamiento realista como tiene, es dificil creer que durante 25 millones de años, las culturas de la humanidad hayan evolucionado tan poco y las costumbres sean tan parecidas a las de ahora. Muchos personajes están poco explotados, son puramente testimoniales y aportan muy poco a la obra pese a tener un gran potencial. Sólo el protagonista, Jonás Chandra tiene un verdadero lugar a la novela. También he notado alguna pequeña incongruencia argumental que no se si es debido a un descuido de los autores o a una derivación de la unión de las antiguas novelas.

De todos modos la lectura es amena y sobre todo adictiva. El final es correcto pero abierto de forma que sirve, tal y como dice Aguilera en una entrevista reciente a Bibliópolis, como un capítulo "0", como una base a partir de la cual poder escribir toda una serie de novelas ambientadas en la original Akasa-Puspa (por cierto, en sanscrito, "Una flor al cielo"). Aguilera y Redal demostraron que se puede escribir CF seria y entretenida a la vez con este libro, que se pueden realizar especulaciones próximas y a largo plazo tocando de pies en el suelo y que el sentido de la maravilla no tiene fin cuando uno tiene imaginación. Espero que este capítulo "0" acontezca el primero de una larga serie, siempre que se garanticen los niveles de calidad logrados en esta primera novela.

Universo de locos

Universo de locos Había oído decir que Fredric Brown era un buen narrador. Hasta hoy sólo había leído una novela suya: Marciano, vete a casa y a pesar de resultar entretenida y divertida no la había considerado nunca ninguna obra maestra. Pero al finalizar Universo de Locos entiendo lo que se dice de Brown y más porque ésta es una de las obras más redondas que he encontrado en el género.

 

Ahora sí que puedo afirmar también que Brown es un gran narrador y como tal no se preocupa al describir tecnicismos científicos. Para entendernos, sus obras recuerdan más a Vance que a Egan. Fácilmente podemos catalogar sus novelas como soft, o sea, que las razones científicas brillan por su ausencia y en cambio el entretenimiento asume el papel más importante. No importa como se resuelven las líneas argumentales sino que se resuelven de forma que engancha al lector.
Universo de Locos además, tiene un argumento muy bien estructurado donde se combinan de forma magistral la intriga, el humor y la aventura sin dejar de lado una leve especulación científica en este caso dirigida a la posibilidad de la existencia de universos infinitos. Ésta es la premisa básica: El parecido pero también la diferencia entre universos diferentes donde se ha avanzado en muchos campos pero también se ha retrocedido en otros.
Keith Winton es el jefe de redacción de una revista de fantasía científica, tan común en los EE.UU. de mediados del siglo XX. En un accidente, Winton es trasladado a otro universo instantáneamente donde la realidad es parecida a la nuestra pero también ligeramente diferente: Básicamente por la existancia del viaje interestelar y por el hecho de que todo el planeta lo quiera asesinar sin hacer preguntas (se nota la influencia de la paranoia anti-soviética que empezaban a tener los americanos en aquellos años. El mismo autor la ridiculiza). Brown nos hace vivir con una prosa directa y adictiva las desventuras de Winton para integrarse en el nuevo universo sin renunciar a buscar la manera de volver a casa.
No puedo evaluar ninguna característica de la novela que me haya parecido negativa: Ni la longitud (perfecta), ni el ritmo (trepidante), ni el argumento, que resulta perfectamente acabado. La imaginación que vierte Brown en la creación de este universo alternativo es entre alucinante y divertida. Podemos encontrar naves estelares pero en cambio ni un solo ordenador, avances científicos increíbles al lado de la más casera vida americana. ¡Fantástico!
La única frontera de esta novela es la propia imaginación del autor, de la misma manera que también lo fue otro gran clásico como es Las estrellas mi destino. Nombro a esta última obra porqué posiblemente éstas sean el mejor ejemplo de novela soft  que haya podido encontrar leyendo ciencia ficción (las dos huyen de tecnicismos innecesarios y ofrecen un mensaje sin envoltorios tecnológicos). Es posible que esta afirmación sea arriesgada y no compartida por muchos, pero con respecto a mí, Universo de Locos será uno de los libros que más recomendaré a partir de ahora.
No hará falta que busquemos una novela profunda sobre realidades paralelas porque no la encontraremos aquí pero sí tendremos entre las manos una obra coherente, divertida y muy adictiva que puede recomendarse a cualquier lector, incluso a aquéllos no acostumbrados a leer ciencia ficción. Un clásico indiscutible totalmente descatalogado (por ahora, pues la editorial Gigamesh ha anunciado su recuperación) que no tendría que faltar en ninguna biblioteca.

El Círculo de Jericó

El Círculo de Jericó Había visto la portada de este libro decenas de veces en algunas librerías especializadas durante mucho tiempo y nunca me llamó la atención, ni siquiera para leer la contraportada. El nombre del autor tampoco. Pero hace aproximadamente 13 meses mi pareja escuchó una conversación en la librería Gigamesh mientras yo removía libros febrilmente por las estanterías y me insistió en que me lo comprara: "He oído que es muy bueno… y está de saldo", me cuchicheó a la oreja. Efectivamente, El círculo de Jericó era un de aquellos saldos que todavía se encuentran ahora de la collección Nova. Y total, por 3,5 €, lo compré.

He tardado más de un año en leerlo… Quizás por que los relatos siempre me han costado más que las novelas, quizás por la poca predisposición inicial pese a haber leído críticas muy favorables en otras páginas… en fin, ¡gran error el mío! Recopilatorios como El Círculo de Jericó hace que los relatos y las novelas cortas suban muchos grados en mi particular visión de la CF y la Fantasía. César Mallorquí hizo una obra magnífica, equilibrada, profunda, emotiva y especulativa. A partir de ahora mi concepto de las antologías de un mismo autor deberá variar profundamente puesto que hasta ahora me había encontrado que sólo dos o tres de los cuentos de cada antología tenían una calidad elevada… en este caso todos la tienen.

El autor presenta siete cuentos integrados en un octavo (seguramente el más flujo de todos) de forma que provoca que todos tengan una continuidad por la vía de este último: Una familia que se encuentra de vacaciones queda aislada por una tormenta en una casa construida encima mismo del volcán de Santa Margarida, en la Garrotxa (Puedo constatar que la casa existe, la he visto numerosas veces en mis excursiones por el parque natural). El hecho es que la gente con quien deben pasar el rato parecen pertenecer a una clase de secta o agrupación que se hace denominar "El Círculo de Jericó" y que tienen como finalidad explicar historias. Estas se convertirán en los relatos que componen el libro.

Mallorquín tiene la capacidad para resultar casi siempre original, pero si le sumamos a esto unas cualidades fantásticas como narrador y un estilo caracterizado por el buen ritmo y la ofrenda de argumentos muy bien elaborados que provocan en el lector una curiosidad constante tenemos una antología que se lee en un santiamén y que se merece una nota de conjunto muy alta.

El primero cuento, El escritor, la muerte y el diablo quizás es el menos original de todos y el único de marcado carácter fantástico. Revive una vez más el mito de fausto o del pacto con el diablo para conseguir una finalidad. Ligero y a veces divertido. Un estímulo para continuar leyendo.

La segunda narración es la creme de la creme de la antología: El Rebaño, una tierna historia en clave catastrofista dónde el protagonista es un perro y sus recuerdos, aunque también un satélite artificial particularmente preocupado. El perro, Brezo, después de que la humanidad haya desaparecido continúa cuidando de las ovejas de su antiguo amo, de hecho estas ovejas son su vida y por ellas luchará hasta dónde haga falta. Como decía, por mí es el mejor de la antología, una historia muy original y narrada con mucha ternura.

En cambio, Gideón Montoya es el personaje de El mensaje perdido, un divertido cuento dónde se nos narra un primero contacto (por error) con una inteligencia extraterrestre y las consecuencias que tiene este error en el mencionado personaje que nace poseyendo la mente más abierta del universo.

En La pared de hielo, el tema catastrofista también esconde una crítica al fanatismo religioso y las especulaciones tecnológicas de las grandes empresas de investigación. Es un narración llena de flasbacks dónde el autor nos explica tanto el presente como el pasado del protagonista hasta el momento actual. Un final demoledor para una muy buena obra. Uno de las mejores de la antología.

Y uno de mís perferidos es Materia oscura, o la investigación esperpéntica de un antropólogo que busca entender el comportamiento de un tribu perdida de el amazonas. Divertida y muy adictiva. Esta tribu guarda algunos de los secretos más increíbles del universo.

También siguiendo este estilo de grandiosidad argumental encontramos El hombre dormido, un relato que mezcla la ciencia y la religión, el poder del conocimiento y el poder de la contemplación en una historia de universos paralelos muy bien planteada. Quizás un poco demasiado lenta en algunos tramos centrales pero del mismo nivel de calidad que el resto.

Y finalmente la última narración es La casa del doctor Pétalo. Original y entretenida. Parece un pequeño homenaje a la Bella y la bestia, escondido en un argumento bastante sorprendente alrededor de una mansión que tiene puertas a miles de lugares, tan dentro de nuestro planeta como en el espacio exterior.

Como se puede ver, la muestra de cuentos es muy ecléctica abriéndonos los ojos y la mente a temas tan diferentes como el fanatismo religioso, las puertas dimensionales, las catástrofes a la tierra o los primeros contactos (involuntarios) con extraterrestres. Muchos de los argumentos giran en torno a la grandiosidad del universo, tanto en su vertiente mística (Materia oscura, El hombre dormido) como en la más científica (El mensaje perdido, La pared de hielo)

Es una muestra de la mejor ciencia ficción, a veces especulativa y a veces simplemente divertida pero narrada con total maestría por un autor que a partir de ahora no me será desconocido.

El sueño del rey rojo

El sueño del rey rojo La respuesta astuariana a la novela ciberpunk. Con este flamante subtítulo, la gente de Gigamesh presenta una de las últimas novelas de de Rodolfo Martínez: El sueño del rey rojo.

De hecho, definir el entorno en que se mueve esta novela es complicado; pero al mismo tiempo es también un ejercicio imaginativo sugerente. Rodolfo Martínez ha creado una novela que desde fuera se vende como una cosa pero una vez empiezas a leer compruebas que es algo más profundo y personal. La frase promocional te llama la atención pero sería un error encasillar el libro como una historia más dentro del entorn ciberpunk, más típico de los 80 que de las tendencias actuales.
El Sueño del Rey Rojo combina elementos propios de la novela policíaca con reflexiones muy intencionadas sobre las IA en un futuro próximo donde la red informática es el auténtico vehículo por donde se mueve la gente y donde las realidades virtuales, los hackers y la tecnología punta están en el orden del día. La estructura de la novela no es simple pero empieza como una aventura policíaca futurista para acontecer en algo mucho mayor y inconmensurable: En el estilo por ejemplo de Cuarentena de Greg Egan, a pesar de que por suerte sin tanta especulación metafísica.

Con eso quiero decir que el planteamiento inicial, simple y sin demasiados preámbulos, evoluciona para convertirse en una reflexión en torno a la realidad y la percepción de la realidad, el verdadero núcleo central a partir del cual se desarrolla la trama.
Por cierto, la trama: La relación casi enfermiza entre un triángulo amoroso compuesto por un hacker inválido, su amiga deseada y el fantasma de su ex -amigo y ex -amante de ella (un programa informático que recrea las pautas de personalidad de este) se ven envueltos en una investigación sobre un personaje que ha muerto y del cual no se posee ningún registro de existencia. Durante la investigación, descubrirán cosas que van más allá de su percepción de la realidad y nos introducirán en uno de los verdaderos aciertos del autor: El tratamiento de las IA como posibles formas de vida artificiales, la búsqueda del individualismo, el anhelo de supervivencia y de libertad de estas, muy al estilo de otras novelas como Ciudad Permutación (Egan otra vez). El tratamiento del trío protagonista es uno de los puntos fuertes de la novela: La relación de amor-odio entre ellos y los vínculos personales tanto presentes como pasados son descritos con mucho esmero pero a veces acaban siendo repetitivos también.
Martínez escribe la novela en base a una estructura de flashbacks que centra la acción en el presente o en el pasado según le conviene, proporcionando información precisa de los acontecimientos de forma casi milimétrica, ofreciendo así al lector lo que quiere en el momento oportuno. El mismo primer capítulo es un ejemplo: Empieza mostrando el presente (la casi conclusión de la historia) para ir incorporando los flashbacks en el pasado y combinando además la narración en tercera persona con la de segunda persona, un elemento original que le da personalidad a la novela.
Sin embargo, en alguna ocasión el autor nos marea demasiado con su argumento. Éste está diseñado para que vaya in crescendo de manera gradual pero a las últimas páginas se sale de escala y tanto la investigación en ambiente ciberpunk como la reflexión en torno a la existencia de vida en las IA se disuelve en una especulación metafísica. Un final correcto pero que rompe con los esquemas que había ido proporcionando el autor durante la novela. Pero me ha gustado, es la primera novela que leo de Rodolfo (Rudy) Martínez y me ha parecido más que correcta, tanto por el tamaño (algo más de 200 páginas) como por las reflexiones que aporta.


Tormenta de alas

Tormenta de alas No se a ciencia cierta si esta novela la ha escrito realmente M. Jhon Harrison o tegeus-Cromis, el poeta-guerrero protagonista de Caballeros de Viriconium, la predecesora de esta segunda novela ambienta en Viriconium. ¿Que porque digo eso? Simplemente, Tormenta de alas tiene poco o nada a ver con Caballeros de Viriconium: Ni el estilo, ni el argumento ni casi los personajes (incluso se podría leer por separado). Y el hecho de que destaca más de la obra es precisamente este estilo poético, casi místico que observamos en todos y cada uno de  sus páginas, como si el autor se le hubiera contagiado el barroquismo lírico del guerrero-poeta.
Tormenta de alas, además, abandona toda pretensión de parecer una novela de ciencia-ficción rodeada por un ambiente de fantasía épica como pasaba en la primera novela para abordar temas duros de la ciencia-ficción: La mezcla de realidades, invasiones alienígenas, proyecciones mentales, etc… Todo un calidoscopio poético que puede tanto encandilar al lector como marearlo pues a veces parece que Harrison no tenga las cosas claras.
Viriconium está sometida en esta ocasión a los seguidores del Signo de la langosta, una nueva religión que empieza a hacer estragos por la calle. Además la aparción de una renacida con un mensaje extraño y ambiguo provocará que un pequeño grupo de exploradores se aventuren hacia el norte para intentar saber qué pasa realmente.
El autor no tiene el argument bien enfocado, se pierde a menudo en lirismos (magníficos) que aportan poco a la trama, o se olviida  momentáneamente de lo que están haciendo los personajes para continuar describiendo la tierra de Viriconium, su decadencia, su desolación que aumenta día a día. En cierta manera, Harrison me recuerda con esta novela a Fritz Leiber: Por su prosa a veces casi poética y por alcanzar unas cotas de calidad literaria realmente impresionantes pero olvidando también los aspectos prácticos de la narración y de la tensión del momento.
Los personajes tienen un papel difícil en esta novela: Su desorientación esbozada por Harrison acaba por también desorientar a ratos al lector; la locura que periódicamente cala en la mente de estos es tratada por Harrison como un ejercicio de inspiración que no siempre es llevado a buen puerto.
Una novela pues que puede gustar mucho o poco dependiendo mucho del momento en que sea leída y del estado de ánimo del lector. Tanto se la puede valorar con un “6” como con un “9”, con un aprobado justito como con uno excelente. Realmente la decisión es dificil. ¿Hay que basarse con los criterios literarios? ¿O quizás con criterios de diversión y originalidad? Sea como sea, es una novela a releer con calma para saborear lo que el autor es capaz de proporcionar al lector: Una trama coherente pero dispersa, desenfocada; una prosa exquisita y unos personajes quizás poco desarrollados pero que en el fondo forman parte de este “gran” personaje que es la Tierra desolada después de miles de civilizaciones que la hayan explotada: Viriconium.
Como colofón, la editorial ha vuelto a colocar uno de los relatos escritos años más tarde (1985) en el recopilatorio Viriconium Nights. Sinceramente se lo podrían haber ahorrado: El relato tiene un estilo completamente diferente al de la novela y no aporta nada al conjunto de la obra de Viriconium. Pienso que es una mala idea esta de mezclar estos relatos con las novelas, pues solo provocan que se baje la valoración que le otorgaría al libro.

¡Hágase la oscuridad!

¡Hágase la oscuridad! Es bien sabido que tengo cierta debilidad por Fritz Leiber. No se decir el porqué. Es un autor imaginativo y que tiene una prosa impecable, aunque no siempre tiene los argumentos bien cerrados o bien definidos. Pero nada de esto es suficiente para evidenciar mi simpatía por él. Supongo que a veces se da el caso que crees en alguien o en alguna cosa aunque resulte irracional o faltada de evidencias demostrables, y que la aceptas tal como es, sin plantearte si podría ser mejor o peor.

Este preámbulo me sirve para introducir la clave de una novela como ¡Hágase la oscuridad!: La confrontación de creencias entre dos pilares de la sociedad como es el mundo científico y el mundo religioso. Leiber simplifica la temática proponiéndonos un futuro devastado y post-apocalíptico donde las nuevas clases dirigentes utilizan la religión para controlar y esclavizar a la sociedad inculta. Y para llevarlo a cabo, paradójicamente, utilizan la ciencia que ha sobrevivido al cataclismo para convencer al pueblo de la existencia del Gran Dios.

Si además de esta mezcla antonómica le añadimos el movimiento de resistencia a este sistema político despótico autonombrado “La Brujería” , que también utiliza trucos científicos para demostrar al pueblo raso que Satán existe y que la jerarquía actual son unos estafadores la controversia está servida.

Leiber juega constantemente con estas nuevas religiones y con la vieja ciencia de la Tierra, combina y mezcla las creencias de forma sencilla, sin profundizar en absoluto en una dirección o en otra pero fomentando que el lector esté siempre mínimamente interesados en como se irán desarrollando los acontecimientos. El hecho de que plantee que la jerarquía que sigue al Gran Dios sean los opresores y la resistencia que quiere la libertad de la masa social sigan a Satán ya nos da una idea de cómo le gusta al autor fomentar las paradojas religiosas. ¿Quizás nos lo podemos coger como una crítica encubierta al cristianismo? Leiber había sido creyente y había perdido la fe años atrás… quién sabe.

Pero la mezcla perfecta entre ciencia y religión la encuentro en la figura de los “familiares”, estos animales creados artificialmente pero vinculados telepática y empáticamente con los humanos, y alimentándose de ellos, como si realmente fueran extraídos de algun antiguo rito de brujería o de magia negra.

Otro hecho que me resulta curioso es que algunos de los planteamientos de la novela me recuerdan (como también comenta el editor en el prólogo) a ideas aparecidas a la saga de Star Wars… espadas de luz, conflictos políticos diseñados para alcanzar el poder… posiblemente sólo sea una coincidencia pero quien sabe si el señor Lucas se leyó la novela en su día.

La verdad se que Leiber, haciendo uso de su agilidad narrativa y su frescura al mismo tiempo de describirnos las situaciones y sobre todo los pensamientos e inquietudes de los protagonistas nos ofrece una obra sencilla pero ágil narrativamente y amena como es habitual en él. No encontraremos una obra maestra pero sí una novela entretenida, aunque bastante predecible, que te hace platear algunos temas de actualidad.

Tiempos de arroz y sal

Tiempos de arroz y sal Parece que Kim Stanley Robinson (KSR en lo sucesivo) necesite explicar historias complejas y argumentos sobredimensionados para sentirse realizado. Ya lo hizo en buena medida con su Trilogía de Marte y ahora lo ha repetido con esta ucronía. El resultado sin embargo, es muy diferente que el del su casi ensayo sobre la terraformación marciana. Tiempos de arroz y sal es una gran novela, mucho más de lo que parece a priori.

KSR ha escrito una ucronía con todas las de la ley, de manera que a partir de un hecho histórico contrastado, la llegada de la peste negra a Europa a principios del siglo XIV, especula como hubiera evolucionado el mundo si esta plaga hubiera eliminado la práctica totalidad de la población europea, provocando el alzamiento de civilizaciones como el Islam y la China. Una buena idea que además ha sido enfocada según un punto de vista mucho más espiritual, como si esta manera de vivir que durante siglos han cultivado en oriente fuera una de los pilares que aguantaran esta historia alternativa de la Tierra.

El autor tenía que hablar de 700 años de história, cosa nada fácil si se quiere llevar un equilibrio narrativo y una coherencia interna que no acabara provocando que la novela se convirtiera en un libro de texto histórico alternativo o en un ensayo especulador (cómo fue el caso de la Trilogía de Marte). Y aquí es donde acierta. KSR escribe sobre dos historias al mismo tiempo: El desarrollo social, religioso y científico de este mundo alternativo y la evolución personal de los personajes de la obra que beviendo directamente de la mitología indú se van reencarnando en cuerpos diferentes mejorando o empeorando su karma, incluso algún caso reencarnándose en animales.

Para reconocer a estos personajes, el autor los vincula entre sí a través de las iniciales, de manera que K. y B. son en cada capítulo los principales protagonistas, tanto si la acción se desarrolla en la China imperial, en el nuevo mundo o en algún estado musulmán. K. acostumbra ser quién lleva la revolución a su tiempo, quien tiene el espíritu más combativo, quien intenta cambiar las cosas; B. es su compañero sumiso, el que lo ayuda y el que a menudo debe finalizar lo que la mano firme de K. empezó. También tenemos otros personajes que se van reencarnando como I. que a menudo actúa como consejero, amigo, intermediario, erudito.

Realmente con esta aportación, la novela coge otro cariz y la perspectiva de 700 años de historia queda ligada a través de estas reencarnaciones y del carácter de sus personajes, algunos de ellos muy bien definidos.

Tiempos de arroz y sal es pues una especulación histórica, una propuesta que se centra particularmente con la evolución de algunas religiones como el islam y el budismo (El taoísmo y el confucionismo chinos quedan un poco olvidados, pero presentes). De hecho, el autor combina a los protagonistas porqué representen a civilizaciones con diferentes estructuras religiosas: El islam y su Dios único, los indús y su panteón mitológico y los chinos y sus creencias más ligadas a la naturaleza, a ser una forma de vida y no creer en ninguna divinidad concreta, si no más bien en los hombres como Buda, Lao Tse o Confucio.

KSR ha escrito una novela erudita, pausada, que invita a la reflexión y que a pesar de ser una ucronía puede llegar a enseñarnos o abrirnos los ojos sobre como funciona nuestro mundo real. El autor se ha documentado muy bien sobre la historia y las costumbres de civilizaciones y etnias como la china, los árabes, los indús, los aborígenes americanos, los japoneses, los persas, los mongoles… todo para poder presentar sus teorías con más profundidad y con una perspectiva realista.

Quizás uno de los puntos criticables es que esta evolución alternativa de la tierra se parece bastante a nuestra realidad en muchos sentidos. Si cambiamos lugares como la Toscana italiana por Samarcanda, el descubriment de América realizado por los chinos en vez de los europeos, la segunda Guerra mundial por la Guerra Larga vemos que los hechos se van repitiendo, cambiando fechas y métodos.

En cambio, uno de los puntos fuertes de la novela es saber mezclar la religión (las diferentes religiones, de hecho), de seguir cultivando esta espiritualidad perdida en occidente con la lucha social, sobre todo fundamentada con las mujeres y su igualdad con respecto a los hombres. Algunas de las teorías que propone KSR son más que interesantes al respecto

Muy recomendable pues, para los que gusta la historia, la mitología en un entorno serio y metódico (a veces pero con pasajes demasiado cargados de informació que lastran el ritmo narrativo). Para disfrutar con tranquilidad. 700 años de historia requieren un poco de paciencia, pero creo que una vez asimilados por el lector, este se dará cuenta que habrá valido la pena dedicarle su tiempo.

Guía del dragonspista galáctico

Guía del dragonspista galáctico La Palabra mágica es "Parodia". El término en que nos tenemos que fijar en esta antología de cuentos de David Langford es este. Sólo leyendo el título, ya podemos entrever de qué irá la obra y de hecho el autor no te engaña en ningún momento: Se trata de parodiar, de mofarse con más o menos acierto de algunos autores clave dentro del género fantástico. De hecho tenemos ejemplos tanto de Ciencia ficción, de fantasía como de terror.

Langford realiza una introducción que mira de acercarnos al hecho de la parodia, un estilo no muy preciado dentro el género (excepto en el caso de Terry Pratchett) porque de hecho intenta ridiculizar ideas y propuestas de autores que de bien seguro escribían con toda la buena intención del mundo. Lo que pasa se que hay parodias hechas con mala leche y hay otras que pueden llegar a ser constructivas.

De una parte Langford se recrea exagerando algunos de los tics literarios de algunos autores concretos, como es el caso de Asimov o de Michael Moorcock y por otra parte realiza parodias de temática más general como el caso de los cuentos de hadas o de las increibles aventuras de los héroes espaciales de las novelas de a duro.

El problema que tiene el lector es el de siempre: Para reirse de una parodia hace falta conocer el hecho que se parodia, hace falta poseer la complicidad necesaria para ver los dobles juegos que nos propone el autor. En mi caso, tengo que decir que dejando a un lado las parodias de temática general: Una damisela en apuros, Tras el incierto horizonte, a mano derecha, sólo conocía algunas de las obras parodiadas, como es el caso de las que hacen referencia a Dune (Duelo de palabras) o al personaje de Elric (La pata rúnica). Así pues, mi valoración global de la antología se puede ver afectada por mi ignorancia al respeto a las obras parodiadas.

De todos modos, un cuento que está dirigido a exagerar los defectos o las reiteraciones de un autor o personaje no necesita un alto nivel de calidad literaria, simplemente un buen saveur faire para hacer pasar unos momentos divertidos al lector. Un compedio ideal para viajes en avión o en tren, para unas vacaciones de las que quieres desconectar leyendo una obra que no necesita ningún esfuerzo intelectual.